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domingo, 2 de junio de 2019

Se nos fue Leo

Leopolda López Fernández, Leo, Escuela de Magisterio
Leopolda López Fernández,
Leo, en la Escuela de Magisterio

El martes 28 de mayo de 2019 se nos fue Leo, como todos llamábamos a Leopolda López Fernández. Para muchos maestros que lean esta entrada recordar su nombre les traerá buenos recuerdos de su paso por la Escuela de Magisterio de Badajoz, donde trabajó Leo, durante muchos años.


Pocas personas he conocido que suscitara tanta unanimidad sobre su carácter, su trato o su alegría, porque Leo siempre estaba pendiente de todo, y, preferentemente, de todos. Y era así, independientemente de que fuéramos profesores, estudiantes, personal de administración o de la limpieza. O simplemente, una persona que se acercara a la Escuela por algún motivo.
Llegabas y allí estaba con una sonrisa eterna que te animaba a iniciar la jornada. Era una amiga para los profesores jóvenes que a finales de los 70 y durante los 80 entramos en la Escuela de Magisterio con ganas de comernos el mundo. Estaba ahí, pendiente de lo que necesitábamos e incluso en las huelgas de PNN en lucha por la estabilidad. Los estudiantes de esta época la recordarán por su apoyo constante y en las huelgas que organizaban para que no les faltara de nada. 

Leopolda López Fernández, Escuela de Magisterio, Badajoz
Leo con el equipo de fútbol de los estudiantes ¿1979?
Todos le agradecemos el entusiasmo que ponía en la preparación del día de convivencia en San Isidro, donde olvidábamos las clases para participar en juegos y carreras, compartiendo inquietudes y alegrías, lo que ayudaba a generar un buen ambiente de trabajo.
Leopolda López Fernández, Lorenzo Blanco, Escuela de Magisterio, San Isidro
En San Isidro, en 1983. ¡Qué buenos momentos!
Conocía la historia de cada pasillo, aula o seminario del edificio, y oírlas contar era adentrarte en una época que vivimos con fuerza e ilusión. Daba igual que fuera la fiesta de la palmeta en el patio de la Aneja que se organizaba al final de curso o en las actividades del Aula de Cultura, allí aparecía Leo, junto a Tomás Peña, dando alegría y generando buen ambiente para que todo saliera bien.
Por ello, hoy sentimos que se nos va algo de nuestra vida porque fueron muchas las horas que algunos compartimos con ella. Y recordaremos su mirada sonriente.

En El periódico Extremadura (01/06/2019), Ricardo López Mateos, su nieto, le dedica unas palabras que corroborarían que esta idea de cómo era Leo es compartida por cuantos la conocieron. Y avala lo orgulloso que tienen que estar aquellos que tuvieron una relación más íntima con ella. Un abrazo, de nuevo, Ricardo.

También, Jaime Álvarez Buiza (HOY, 01/06/2019) le dedica unas palabras en su columna semanal donde expresa cómo Leo estaba pendiente de los demás.

Un abrazo, Leo

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