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sábado, 12 de junio de 2021

Sentencia condenatoria a un pub del Casco Antiguo en Badajoz por exceso de ruido en el local.

HOY, (11/06/2021).

Información aparecida en HOY (11/06/2021) sobre la sentencia sobre la sentencia contras los recursos naturales y el medio ambiente por contaminación acústica del artículo 325. 1 del Código Penal. Esto es, exceso de #ruido.

"Un empresario de la hostelería que gestionó durante años un local de copas del Casco Antiguo ha sido condenado a seis meses de prisión por emitir ruidos en horario nocturno en unos niveles intolerables para el vecindario, causando con ello un trastorno de ansiedad en los vecinos que ocupaban una de las viviendas que se encontraban justo al lado del pub.

La sentencia dictada por el Juzgado de lo Penal número 2 de Badajoz pone fin a un largo procedimiento judicial en el que han resultado claves las mediciones realizadas por el Servicio de Protección Ambiental del Ayuntamiento de Badajoz, cuyo técnico llegó a medir hasta 20 decibelios más de lo permitido en la vivienda en la que residían los denunciantes.

El fallo explica que el condenado gestionó desde el año 2012 un local de la calle San Blas en régimen de arrendamiento. Se trataba del café-bar Kusso, donde se desarrollaba la actividad hostelera tanto en el interior del establecimiento como en un patio interior.

Durante el ejercicio de esa actividad el local emitió ruidos intolerables que tenían un doble origen. Por un lado, procedían de la música emitida a través de los aparatos reproductores del local sin hacer uso de los limitadores que existen en este tipo de negocios para evitar que se superen los límites autorizados. Por otro, el ruido era generado por la aglomeración de personas en cantidades superiores al aforo autorizado, especialmente de madrugada.

En la sentencia se recoge que esos ruidos fueron emitidos de forma constante en el tiempo, lo que dio lugar a reiteradas denuncias de los vecinos y a la apertura por parte del Ayuntamiento de Badajoz de numerosos expedientes sancionadores, algunos de los cuales conllevaron el cierre del local.

En esos expedientes se incluyeron las mediciones de ruido hechas por un técnico del Servicio de Protección Ambiental del Ayuntamiento de Badajoz el 21 de diciembre de 2014 y el 12 de abril de 2015, En ambos casos el sonómetro detectó entre las 2 y las 3 de la madrugada niveles de ruido calificados como «intolerables» de acuerdo con la normativa en vigor.

Esos estudios se hicieron en la vivienda de los denunciantes, que, como consecuencia de esa «exposición prolongada» en el tiempo a tales niveles de ruido en horas nocturnas, «se han visto privados del sueño y del descanso necesario».

Uno de los denunciantes llegó a sufrir trastorno de ansiedad y precisó ser tratado con ansiolíticos desde abril de 2017 hasta principios de 2018. En la fase de instrucción dijo que incluso había llegado a perder capacidad auditiva, pero el juzgado no ha podido determinar que haya sido el ruido del bar la causa de la hipoacusia que sufre.

En cuanto al segundo afectado, el juzgado indica que el ruido le ha causado un trastorno de adaptación y una reacción de ansiedad. Además, la hipoacusia que sufría con anterioridad a estos hechos «pudiera haberse visto agravada tan solo de forma muy leve por ello»,

En un primer momento el Ministerio Fiscal solicitó una pena de 2 años de prisión para el acusado, pero el día que iba a celebrarse el juicio tanto las acusaciones como la defensa alcanzaron una conformidad previa que fija la pena en 6 meses de prisión por un delito consumado contra los recursos naturales y el medio ambiente por contaminación acústica.

El condenado también deberá pagar una multa de 900 euros (3 euros diarios durante 10 meses) y abonar un total de 12.000 euros a los denunciantes, 6.000 a cada uno de los perjudicados.

Además, el procesado queda inhabilitado durante un año para ejercer profesiones u oficios relacionados con negocios hosteleros consistentes en la explotación de bares musicales nocturnos" (HOY,11/06/2021).

jueves, 5 de noviembre de 2020

Alcaldes inhabilitados, denuncias por contaminación acústica, actuación de los hosteleros y otras cuestiones

 

En el 4 y 5 de noviembre de 2020 han aparecido tres noticias, aparentemente inconexas, pero que tienen un origen común. En primer lugar, la condena por prevaricaciónmedioambiental al exalcalde de Montijo en relación a denuncias de vecinos por la actividad negligente de bares con obras ilegales, veladores sin permisos, aglomeraciones de gentes generando ruido en la calle, etc.


La segunda tiene que ver con la actuación de la policía local en Badajoz ante un establecimiento en la margen izquierda del rio, por la falta de control sobre las medidas que hay que guardar en relación a la covid19.

Finalmente, la notade presa de la Asociación de Hostelería de Badajoz pidiendo retirar la licenciaa los bares con incumplimiento graves. Argumentan que tales comportamientos causan grave daños al sector de la hostelería. Sabemos que la mayoría de los empresarios de la hostelería cumplen con la legislación, y conocen perfectamente el daño que algunos empresarios de hostelería causan de manera permanente, y no de manera puntual como puede suceder en estos momentos.


Podrían parecer que lo narrado en las tres noticias es algo inusual. Desgraciadamente, el incumplimiento de las ordenanzas municipales y de la legislación vigente es algo más usual de lo que parece en los establecimientos hosteleros, ante la impunidad de las autoridades municipales como recordó el Defensor del Pueblo, recientemente.

Sentencias condenatorias a alcaldes, concejales, funcionarios y hosteleros las ha habido en Jaraíz de la Vera, Mérida, Cáceres, Cañamero, Talavera, … y en numerosos lugares de España. Son numerosísimas las denuncias en muchas ciudades de Extremadura en relación al ruido de los bares o al mal uso de los lugares públicos como calles y plazas, cuyos expedientes no se tramitan o se tramitan a medias. El propio defensor del Pueblo en un informe emitido hace un año señalaba procedimientos sancionadores no resueltos. Además, recordaba al Ayuntamiento de Badajoz que las cuantías de las sanciones pecuniarias deben calcularse para que al infractor no les resulte beneficioso pagar la infracción y seguir incumpliendo.

No hay más sentencias porque denunciar al responsable de un establecimiento hostelero, o por prevaricación a alcaldes, concejales o funcionarios, que probablemente se conozcan, no es fácil. Es una decisión dura que provoca mucha tensión lo que supone un gasto emocional, al que hay que añadir el económico.

Lamentablemente, la desidia de las administraciones locales no deja más remedio que tener que denunciar porque nadie escarmienta en cabeza ajena.




martes, 9 de junio de 2020

Agur silencio, vuelve la tortura del ruido

Os dejo el artículo de Público (08/06/2020).

José Luis Úriz Iglesias.  Exparlamentario y concejal del PSN-PSOE

Una de las pocas sensaciones que la covid-19 ha traído al ser humano, junto a la recuperación del medio ambiente que ha dado un pequeño respiro al planeta, ha sido el silencio.

Según diferentes informes incluidos algunos de la OMS y la ONU el ruido, la antítesis del silencio, es una de las peores contaminaciones que afectan al ser humano. Produce un daño a veces irreparable no sólo en lo físico, especialmente en lo emocional y psicológico y también se ha demostrado científicamente que ese daño incide  igualmente en los animales e incluso en las plantas.

Hace varios años el Defensor del Pueblo de Navarra elaboró un informe, en respuesta a las quejas de una vecina contra el Ayuntamiento de Villava-Atarrabia. En ese documento además de dar la razón a esa vecina que se quejaba de los ruidos producidos por una puerta metálica, incluía varios estudios en los que diferentes organismos internacionales, entre ellos la misma ONU, equiparaban al ruido con la tortura. Sí, sí, con la tortura.

Es cierto que hoy en día es casi imposible disfrutar del silencio. Un silencio que te permita relajarte, reflexionar, leer, o simplemente mirar el paso de la vida con un mínimo de tranquilidad. El silencio es salud al igual que el ruido es enfermedad.

Incluso en los lugares más apartados es prácticamente imposible disfrutarlo. La incivilización de nuestra sociedad actual, la falta de respeto a los demás, a su derecho (inalienable según todos los expertos) al descanso hacía imposible su disfrute.

La música a toda pastilla de los niñatos (y menos niñatos) que se creen con  capacidad de imponer ésta a los demás, los ladridos constantes de los perros que en soledad esperan a sus dueños (es curioso ese empeño que tenemos en sustituir a personas por animales), las motos y coches trucados que indican la manera en que sus conductores se quieren "dar a conocer".

Incluso el indirecto, pero no por ello menos molesto del run run del tráfico que a veces resultaba insoportable, estropeaban la posibilidad de escuchar ese silencio reconfortante.

Si tuviéramos que valorar algo que nos faltaba antes de aparecer el virus era la ausencia de sonidos estridentes y molestos. Pero no nos dábamos cuenta hasta ahora, de que era uno de los bienes más preciados que nos lo estaban arrebatando sin que hiciéramos nada por conservarlo. Hasta ahora.

Porque esta pandemia ha tenido la virtud de recuperar ese silencio casi olvidado, que ha producido un efecto balsámico y curativo en otras sensaciones crueles provocadas por el monstruo, como la angustia o el miedo.

Por eso al salir a la calle esa primera parte del confinamiento lo primero que nos llamaba la atención era esa falta de ruido producto de la ausencia de los humanos.

Pero lamentablemente lo bueno dura poco y con este bien no podía ser menos y así las fases 0, 1, 2 y el lunes próximo 3 han ido trayendo poco a poco esa tortura, que día a día vuelve a recuperar su efecto destructivo anterior.

El ser humano dicen que aprende rápido, pero quizás olvida más rápido aún. Aunque cabría esperar que esta vez entre las enseñanzas que sacáramos de estos difíciles tres meses, estuviera la de que por un lado deberíamos limitar al máximo el nivel de ruido que generamos, especialmente en donde podemos incidir, en lo privado y al mismo tiempo que tenemos que cuidar con más cariño a la naturaleza.

¿Quién debía ayudar a conseguirlo? Sin duda la propia ciudadanía recuperando viejos hábitos de respeto, pero si eso no es así y no parece que lo sea, los poderes públicos, especialmente los Ayuntamientos que son los más próximos a los ciudadanos, que deben poner medidas, educativas por un lado y coercitivas por otro, para hacer que esto pueda ser realidad.

Un mundo en el que se pueda disfrutar del silencio o al menos solo con los sonidos del trinar de los pájaros, el aíre al rozar las hojas de los árboles o el murmullo de un torrente es muy difícil, quizás imposible, pero sí lo es evitar que el ruido se convierta en una tortura. Hagamos algo para evitarlo.

Por ejemplo ahora que tanto se estilan diferentes campañas; ¿por qué no poner en marcha una reivindicando ese silencio del que hemos disfrutado durante unas semanas? ¿Por qué no llevar iniciativas a los diferentes Ayuntamientos declarándoles zonas libres de ruidos?

¡Reivindiquemos el silencio, porque es salud!

 


jueves, 28 de mayo de 2020

Privatizar el espacio público urbano, en contra del derecho de los ciudadanos a su disfrute.


Hace unos días me ha llegado un artículo sobre El derecho de la ciudadanía al espacio público, firmado por Carlos Henrique Fernández Coto (La voz de Galicia, 24/05/2020).

Recomiendo el artículo completo, pero me voy a quedar con algunos párrafos:

“A la hora de planificar un espacio público se han de tener en cuenta múltiples factores: la funcionalidad, la racionalidad y la satisfacción de los ciudadanos, facilitar la relación de las personas y el equilibrio entre los distintos grupos de personas: ancianos, niños, gente joven, etc. Si solo es utilizado por un colectivo homogéneo, o si ni siquiera se utiliza, habremos fracasado.”

 

“Ya es tendencia consolidada que los centros históricos estén libres de automóviles aparcados, pero también nace un problema añadido: ese espacio liberado está siendo colonizado por terrazas de modo desproporcionado. Por tanto, no se produce el retorno a los peatones, sino que se privatiza un espacio que debería revertir a todos los grupos de edad que puedan desarrollar múltiples actividades distintas de la de sentarse a beber. No se justifica esa ocupación en el simple pago de impuestos, porque otras actividades quedan privadas de ese derecho.”

El artículo señala diferentes espacios en Galicia, pero en Badajoz existe plazas y calles, cogidas por los veladores, que impiden que los ciudadanos podamos utilizarlas para otra actividad o, simplemente, pasear.

Evidentemente, como señala el artículo: “Ese no es el camino. La ciudadanía tiene derecho al espacio público sin limitaciones, sin obstáculos y para todos. Es un derecho adquirido en siglos.”


jueves, 14 de mayo de 2020

Escrito dirigido al Alcalde de Badajoz, por el Presidente de la Asociación Regional contra el ruido de Extremadura, el 13 de mayo de 2020.


Buenos días Sr. Alcalde:

Le adjunto el comunicado que la Asociación regional contra el ruido de Extremadura ha hecho público en las redes sociales, medios de comunicación, autoridades locales, etc. (Comunicado pinchando aquí).

Quería manifestar también lo que está sucediendo con las terrazas de veladores en esta fase 1 en que se encuentra Extremadura. La Orden del Ministerio de Sanidad dice: "Limitándose al cincuenta por ciento de las mesas permitidas en el año inmediatamente anterior en base a la correspondiente licencia municipal". Esto es, la primera condición es tener licencia de veladores el año anterior, en esta situación no se pueden autorizar nuevas licencias.

También dice: "Deberá asegurarse que se mantiene la debida distancia física de al menos dos metros entre las mesas o, en su caso, agrupaciones de mesas". Desgraciadamente por lo que hemos visto hasta ahora, esto no lo cumplen algunos. También dice: "Llevando a cabo un incremento proporcional del espacio peatonal en el mismo tramo de la vía pública en el que se ubique la ampliación de la terraza". Estoy escuchando declaraciones de alcaldes que estudian ampliar terrazas, pero nada de incrementar proporcionalmente el espacio peatonal en el mismo tramo de la vía pública. Hay que tener presente que: "Para que se mantenga la distancia de seguridad las entidades locales facilitarán el reparto del espacio público a favor de los que caminan y de los que van en bicicleta, en ese orden de prioridad".

También dice la resolución: "La ocupación máxima será de diez personas por mesa o agrupación de mesas. La mesa o agrupación de mesas que se utilicen para este fin, deberán ser acordes al número de personas, permitiendo que se respeten la distancia mínima de seguridad interpersonal (2 m)”. Si dice que la mesa o grupos de mesa deben ser acordes al número de personas, no se puede interpretar de ninguna manera que una mesa de 1m x 1m, sea acorde para que se sienten 10 personas respetando la distancia mínima de seguridad entre ellas de 2 m. Haciendo unos simples cálculos, para permitir que 10 personas se sienten en una mesa acorde en dimensiones o grupos de mesas, respetando entre personas los 2 m, ocuparían un espacio público hasta la espalda de las personas de los otros veladores de 93,60 m2.  Y un solo velador para 4 personas ocuparía un espacio público hasta la espalda de las personas de los otros veladores de 38,44 m2.

 

Por otra parte, no he leído en ningún sitio del BOE que los horarios de las terrazas en esta fase, sean los de las Ordenanzas Municipales, o sea que una persona tiene la obligación de llegar a su casa a las 23 horas, si está en esa franja horaria, pero puede volver a salir para ir a una terraza a sentarse hasta que sea la hora de cierre que tenían establecidas las Ordenanzas respectivas y luego volver a casa, esto es igual para las personas vulnerables de más de 70 años.

Sr. Alcalde si esto esta así legislado le agradecería mucho que me indicase donde se recoge, porque desde mi modesto punto de vista es un sinsentido tratándose de un problema tan serio de salud. Como puede leer en el comunicado, las terrazas de veladores no tienen cabida en espacios públicos de uso residencial

Estoy a su disposición para lo que necesite de nosotros. Atentamente.


martes, 12 de mayo de 2020

Comunicado de la Asociación Regional contra el ruido de Extremadura.


La vulneración de la legislación vigente y las Sentencias pone en grave peligro la SALUD DE LAS PERSONAS, que como ha demostrado esta pandemia que sufrimos es lo más importante.

Las Administraciones públicas se empeñan en vulnerar la Ley 37/2003 del Ruido, el R.D. 1367/2007 que la desarrolla en cuanto al ocio, las dos Sentencias del TEDH de Estrasburgo, el T. Constitucional y T. Supremo, vulnerando los DERECHOS FUNDAMENTALES de los ciudadanos CONSAGRADOS en la Constitución, que protegen la SALUD, la intimidad personal y familiar, la inviolabilidad del domicilio por el ruido, el derecho al descanso, etc. Tanto la legislación contra el ruido como las Sentencias están plenamente en vigor porque no se pueden derogar por el estado de alarma.

El TEDH establece en sus Sentencias que, no puede haber injerencias en los derechos del respeto a la vida privada y familiar y a la  inviolabilidad del domicilio por el ruido por parte de NINGUNA AUTORIDAD PUBLICA. (Recordamos cuando este mismo Tribunal de Derechos Humanos derogó la Doctrina Parot, como se cumplió la Sentencia inmediatamente).

Es preciso afirmar que las medidas que adopten las Administraciones públicas contrarias a la legislación vigente y las Sentencias, son NULAS DE PLENO DERECHO e implican una situación de grave riesgo para la SALUD de las personas. Las ordenanzas son normas que en ningún caso puede conculcar la Ley del Ruido, el RD 1367/07, la Constitución y demás normativa en la materia (Art. 1.2 CC).

Las Administraciones Públicas competentes aseguraran que se adopten las medidas adecuadas de prevención de la contaminación acústica para que no se supere ningún valor límite aplicable. Los hosteleros, como titulares de emisores acústicos, como son las terrazas de veladores, están obligados a respetar los correspondientes valores límite.

Valores que están perfectamente definidos en la tabla B1 del Anexo III, del R.D. 1367/2007.

Estos valores límite de inmisión de ruidos aplicables a actividades de ocio, en áreas acústicas exteriores de suelo de uso residencial, como las terrazas de veladores, son:

• Desde las 7 a 23 horas es de 55 dB que corregidos son 60 dB. Desde las 23 a 7 horas es de 45 dB, que corregidos son 50 dB.  Hay que tener en cuenta que la reverberación potencia el ruido y que cada 3 dB se dobla la presión sonora.

Queremos poner de manifiesto, con relación a las terrazas de veladores, siguiendo las directrices señaladas en las Ordenes del Ministerio de Sanidad, lo siguiente:

“Para posibilitar que se mantenga la distancia de seguridad mínima de 2 m, las entidades locales facilitaran el reparto del espacio público a favor de los que caminan y de los que van en bicicleta, en ese orden de prioridad”. Una calle para poder caminar en ambas direcciones, guardando la distancia de seguridad, y como es natural hay peatones que caminan o van en bicicleta más rápidos, tiene que tener un ancho de 7 m solamente para caminar y montar en bicicleta.

Todo lo expuesto nos lleva a afirmar que, las TERRAZAS DE VELADORES no se pueden colocar en áreas acústicas exteriores de suelo de uso residencial, hay que colocarlas fuera de esas áreas de uso residencial.

Comprendemos la gravedad de la situación económica y el impulso necesario a la hostelería y la restauración en estas circunstancias, pero ni desde la excepcionalidad, por la repercusión que tiene en la SALUD, pueden implantarse ni mucho menos consolidarse situaciones ILEGALES. Instamos a las entidades locales a que habiliten espacios públicos, fuera de las zonas residenciales, para la colocación de terrazas en horarios nocturnos a partir de las 23 horas, poniendo a disposición de los hosteleros mesas sillas y camiones preparados con cocinas, neveras, lavavajillas, etc, para su uso


martes, 5 de mayo de 2020

Una desescalada que proteja la salud pública y los derechos fundamentales. Comunicado nacional de asociaciones contra la Contaminación Acústica y en defensa del Patrimonio Histórico.

"Ante la excepcional situación de pandemia que sufrimos, la Federación de Asociaciones Contra el Ruido y la Federación de Asociaciones contra la Contaminación Acústica y en defensa del Patrimonio Histórico expresan sus condolencias por las numerosas personas que han fallecido y su más sentido pésame a familiares y amigos.

En cuanto a las medidas a adoptar para la reactivación económica, muestran su preocupación y firme rechazo ante algunas propuestas que implican un retroceso en los objetivos de sostenibilidad de nuestras ciudades. Aumentar la presión que ya ejercen las actividades contaminantes, mediante la ampliación de horarios y espacios para terrazas de bares, cafeterías y restaurantes, es ir en contra del derecho a la salud de l@s residentes y vulnera los derechos fundamentales. No solo porque aumenta el actual riesgo de contagio, sino también porque todo lo que sea favorecer el ruido empeora la calidad de vida de nuestro@s vecin@s.

 Ampliar el horario y el espacio de ocupación del suelo público con aumento de terrazas en calles peatonales de nuestras ciudades implica un grave riesgo para los residentes en las mismas, al impedir y dificultar el cumplimiento de los dos metros de distancia, como mínimo, entre el público de las terrazas y las ventanas de las viviendas de los pisos bajos de dichas calles. No cabe pretender que los residentes en pisos bajos de las calles peatonales tengan que usar dentro de sus hogares las mascarillas de protección para disminuir el riesgo de contagio del coronavirus. Asimismo, la permanencia de público, durante más de ocho horas, en esas calles peatonales, aumenta el riesgo de contagio entre los residentes en dichos espacios.

Pedimos a toda la clase política que se atenga al principio de “la salud es lo primero” que, ante el coronavirus, ha sido tenido en cuenta para mantener el confinamiento y proteger nuestras vidas. Desde el Gobierno se ha dejado claro que lo más importante siempre es la salud y se ha recordado que el objetivo primordial es el bien común. Esto supone que las actividades destinadas a la masificación, al ruido nocturno, al alcohol, que empeoran nuestra calidad de vida, no deben ser objetivos a proteger por nuestros políticos autonómicos y locales.

 El modelo de convivencia al que debe aspirar la ciudadanía debe estar basado en el respeto al bienestar de las personas, a la Constitución, a las leyes, a los principios que rigen los convenios y tratados suscritos por nuestros gobernantes, a las cartas de derechos y tratados internacionales que nos protegen. Es el momento de revisar los privilegios que se han venido entregando a la turistificación de bastantes zonas en aras de la economía a cualquier precio, que provoca la expulsión tanto de vecin@s como de comercios tradicionales. Así, incluso se ha contribuido al despoblamiento de nuestros centros históricos, de nuestros barrios. Ninguna actividad debe alterar el descanso y la inviolabilidad del domicilio; lo importante son las personas, la sostenibilidad y los objetivos de la Agenda 2030 de las Naciones Unidas. Estas deben ser las prioridades; cada alcalde debe luchar por conseguir que su localidad, pueblo o ciudad, sea sostenible, debe proteger a las personas y al medioambiente. Para ello, es necesario seguir estos pasos:

 1. Priorizar la salud pública de las personas y sus derechos fundamentales para que no se vean vulnerados. Recuperar el tejido social; iniciar medidas para la recuperación de barrios en vías de extinción, que solo están activos en temporada turística.

 2. Recuperar el espacio público en los centros históricos, los barrios, los pueblos y ciudades. Eso supone eliminar terrazas en calles estrechas, en espacios protegidos, en lugares no aptos por su especial protección o sus condiciones. Reducir también el número de mesas, establecer un mobiliario no ruidoso. En definitiva, obligar a los ayuntamientos a que exijan el estudio de impacto ambiental a las actividades económicas externalizadas.

3. Reducir horarios de establecimientos de actividades molestas e insalubres. En la actualidad hay ciudades (incluso del grupo de ciudades Unesco) que mantienen horarios de terrazas hasta las 4 de la madrugada. Así no se respeta el horario nocturno.

4. Hacer obligatorias todas las medidas de accesibilidad y movilidad que los ayuntamientos ignoran, como por ejemplo la obligación de establecer distancias de ocupación a las fachadas (la distancia es de 1.80 metros a fachada, según ley y sentencias que establecen jurisprudencia, pero esta distancia puede ser mayor).

5. Exigir a los ayuntamientos el cumplimiento de la Orden VIV/561/2010, de 1 de febrero, por la que se desarrolla las condiciones de accesibilidad y no discriminación para el acceso y utilización de los espacios públicos urbanizados. En la actualidad, muchos ayuntamientos de nuestras ciudades permiten la ocupación del carril vehicular de las calles peatonales con terrazas. La afluencia de personas en esas terrazas aumenta el riesgo del contagio del coronavirus entre los residentes.

6. Proteger la costa y los puertos; hacer que los atraques de los barcos sean sostenibles, con toma de tierra obligatoria, así como también obligar a que las embarcaciones sean sostenibles. En la actualidad solo se han planteado reformas para conseguir atraques sostenibles en algunos puertos.

7. Priorizar que el gasto público vaya a inversiones en I+D, iniciar medidas de protección del medioambiente y de mejora de la sanidad, que reviertan en la creación de puestos de trabajo estables y dignos. No favorecer actividades que generen contaminación acústica o atmosférica como el ocio nocturno, la industria del alcohol o la movilidad individual por combustión.

 8. Promover y adecuar zonas verdes

 9. Consensuar las iniciativas a tomar con las asociaciones vecinales y los agentes sociales y no solo con los representantes económicos.


  Las medidas después de la pandemia no pueden ir contra las leyes establecidas. Recordamos que el marco legal es el siguiente:

 a) Las administraciones públicas competentes asegurarán que se adopten las medidas adecuadas de prevención de la contaminación acústica para que no se supere ningún valor límite aplicable. Los hosteleros, como titulares de emisores acústicos (terrazas), están obligados a respetar los correspondientes valores límite. Ley 37/2003 Ruido y RD 1367/2007.

 b) La administración es responsable del control y vigilancia efectivos. Valores límite en espacios públicos de zonas con residentes (terrazas). Horarios: De 7 h de la mañana a 23 h de la noche = 65 dB, de 23 h noche a 7 h mañana = 55 dB.

 c) Las dos sentencias del TEDH contra el reino de España establecen la obligatoriedad en todo el estado de respetar la inviolabilidad del domicilio y el respeto a su vida privada y familiar por el ruido, y no puede haber injerencia en estos derechos por parte de ninguna autoridad pública.

 d) El Defensor del Pueblo ha dejado muy claro en sus escritos que las autoridades deben asegurar y proteger la salud por ser un derecho fundamental consagrado en la Constitución, la actividad económica de un hostelero es lícita, pero carece de consagración legal alguna.

                                                            Madrid a 3 de mayo de 2020

 

  ENTIDADES FIRMANTES:

 Andalucia: - Asociación Casco Antiguo de Málaga - Aa.Vv. Del Barrio Del Albaycin (Granada) - Aa.Vv. Sacromonte-Valparaiso (Granada) - Asociación Vecinal Todos Somos Granada - A.D.E.P.A. Asociación Para La Defensa de l Patrimonio Histórico De Andalucía

Aragón:   - Aa.Vv. Stop Ruidos Zaragoza - Fundación Escuela Y Despensa (Zaragoza)

Canarias:  - Aa.Vv. Triana San Telmo (Gran Canaria)  - Aa.Vv. Residentes Entorno Vegueta Triana (Gran     Canaria)  - Asociación Propietarios Residentes Y Usuarios de La Dársena de  -       Embarcaciones Menores –Prudem- (Gran Canaria)  - Federación Foro Por La Isleta (Gran Canaria)  - Asociación Para El Desarrollo Humano Acadehu (Gran Canaria) - Plataforma Canaria Movilidad Y Comunicación Reducida Pmcr (Gran    Canaria)  - Plataforma Vecinal Las Canteras (Gran Canaria)  - Asociación de Vecinos Betancores Farray (Gran Canaria)  - Asociación Vecinal Muro Marrero (Gran Canaria)  - Asociación Urban Centro El Perenquén (Tenerife).  - Asociación Medioambiental La Ñamera (Tenerife)

Castilla Y León:  - Asociación de Afectados Por El Ruido (Miranda de Ebro-Burgos) - Aa.Vv. Afectados Por La Contaminación Acústica (Villarcayo-Burgos)

 Castilla La Mancha: - A.V. Iniciativa Ciudadana Toledo Histórico

 Euskadi: - Parte Zaharrean Bizi Auzo Elkartea (Donostia)

Extremadura:  - Asociación Regional Contra El Ruido Extremadura.    Esta Asociación Integra A:     - Plataforma Contra El Ruido De de Almendralejo. (Badajoz)     - Emeritenses Contra El Ruido (Badajoz) - Asociacion Espantaperros De Badajoz.       - Asociación Intramuros Plasencia (Cáceres)

 Galicia:   - Aa.Vv. La Ensenada del Orzán (A Coruña)  - O Cimborrio (Ourense)

 Illes Balears  - Asociación De Vecinos Sa Riba (Ibiza, Eivissa)  - Vianants En Lluita (Illes Balears) - Associacio de Veins Barri Civic de Santa Catalina (Palma De Mallorca)

 Madrid: - Aa.Vv. Cavas (Madrid)

 Murcia:  - Asociación No Más Ruido Murcia - Asociación Sin Ruidos Cartagena (Murcia)

 Rioja:  - Asociación Logroño Sin Ruidos

domingo, 4 de agosto de 2019

¿Qué queremos para el Casco Antiguo de Badajoz? ¿Cuál es el modelo de ciudad que deseamos?



Periódicamente aparecen en los medios de comunicación y en las redes sociales información sobre el Casco Antiguo de Badajoz. Dos de ellas centraron mi atención el domingo 28 de julio de 2019. La primera señalaba que unos holandeses decidían no visitar La Alcazaba por el estado de suciedad en que se encontraba y la segunda señalaba múltiples problemas sobre las dificultades que se causan a los vecinos que vivimos en el Casco Antiguo por el sistemático incumplimiento de la legislación vigente en materia de ruido, limpieza y protección del medio ambiente.
Ello me sugirió elaborar un artículo que HOY (04/08/2019) me ha publicado, y que os dejo para su lectura.
¿Qué ciudad queremos? Badajoz Casco Antiguo Lorenzo J. Blanco
¿Qué ciudad queremos?
HOY 04/08/2019 Lorenzo J. Blanco


¿Qué ciudad queremos?
El domingo (28/07/2019) ocupé parte de mi tiempo en lectura de dos noticias relacionadas con el Casco Antiguo de Badajoz. Una entrada de Facebook de la Asociación de Vecinos del Casco Antiguo señalaba que un autobús de turistas holandeses que deseaba conocer La Alcazaba decidió no bajarse del autobús, al ver el estado de suciedad en la que se encontraba. Acompañaba la información con diferentes fotografías que mostraban el lamentable estado en el que había quedado La Alcazaba como consecuencia de la celebración de un concierto la noche anterior. Era una fiesta nocturna más de las muchas que se celebran últimamente en el Casco Antiguo, que parece que es el único lugar para celebrar todos los espectáculos nuevos de la ciudad.
La segunda información (HOY, 28/07/2019, p. 14) detallaba los problemas ocasionados por el ruido nocturno, las reiteradas y no justificadas ampliaciones de horarios de los bares de copas, ocupaciones indebidas de veladores en espacios públicos que ocasiona problemas de accesibilidad y suciedad, etc. Todo ello ha provocado las quejas de diferentes vecinos y asociaciones, que han denunciado el deterioro de las condiciones de vida en el barrio y el abandono de comerciantes y vecinos de las calles más tradicionales de la ciudad. Incluso la reciente apuesta de reabrir nuevos comercios ha resultado un fracaso porque las condiciones de habitabilidad del barrio están deterioradas, por algunas de las causas que se detallaban en la información.
Tres reflexiones me vinieron a la mente. La primera, comprobar, una vez más, la falta de protección de nuestro patrimonio histórico por parte de las autoridades y la falta de aprecio y cuidado por parte de muchos vecinos. En segundo lugar, la constatación de que la limpieza no es una virtud en Badajoz. Conste que los responsables primeros de la suciedad son los incívicos que ensuciaron y no respetaron ni el lugar donde se celebró el concierto, ni a los que vivimos en los aledaños y que tuvimos que convivir con la suciedad a la mañana siguiente. También la situación es responsabilidad de los políticos que gestionan el servicio de la limpieza del Ayuntamiento de Badajoz. Las condiciones visibles en las fotografías mostradas, que pueden tomarse muchos fines de semana y en muchas calles, señalan que, a pesar de todas las declaraciones, cuidar la oferta turística en la ciudad no es una prioridad. Es evidente, que el turismo y nuestro patrimonio necesitan mucha más atención de la administración local y de muchos pacenses.
Las informaciones señaladas evidencian el maltrato que sufrimos los vecinos del Casco Antiguo y la falta de una política conveniente para nuestro barrio más emblemático. Es triste observar la desconsideración hacia aquellos que hemos optado por vivir en esta zona, algunos nacieron aquí o llevan en él ‘de toda la vida’, invirtiendo y rehabilitando los inmuebles que habitamos, comprando en los pocos comercios que siguen abiertos o proponiendo eventos culturales, lúdicos, actividades infantiles o equipamientos sociales que permitan que el Casco Antiguo sea un barrio habitable. Esto último es lo único que pedimos. Bueno, también nos gustaría que se cumpliera la legislación vigente y las ordenanzas municipales en materia de limpieza, ruido y protección ambiental.
Las situaciones denunciadas en el reportaje de HOY son algunas de las causas por la que algunos vecinos del núcleo fundamental del barrio vuelvan a abandonar la zona. Otros no lo hacen por el escaso valor de sus viviendas en comparación con las de otras zonas. Los comentarios que aparecen en las redes sociales para justificar y tolerar estas situaciones me llevan a pensar que algunos vecinos de Badajoz, que obviamente no viven en este barrio, entienden que el Casco Antiguo debe ser un parque temático de ocio y botellón, olvidándose de los vecinos que allí habitamos que somos los que realmente hemos apostado por recuperar el barrio. Evidentemente, esta observación valdría igual para las autoridades municipales.
Ahora, pasada las elecciones se vuelve a hablar, una vez más, de la formación de un consorcio para el Casco Antiguo, pues bueno sería que aquellos que tienen la responsabilidad de proponer y gestionar nuestra ciudad reflexionaran acerca de cuál es el modelo de barrio que quieren. Y de paso que lo hagan también, para el resto de la ciudad.
El debate sobre el uso de los Cascos Antiguos está vivo y se plantea desde nuevas perspectivas con el paso de los tiempos. Armonizar los procesos de rehabilitación y revitalización de la zona, entender el fenómeno de la gentrificación, poner en valor el patrimonio histórico y cultural, asumir que Badajoz es una ciudad con muchas zonas donde desarrollar actividades, son algunas cuestiones que debieran estar presente en la reflexión sobre el Casco Antiguo de Badajoz. Pero, sobre todo, entender que los que cuidan del barrio y los primeros interesados en su progreso son sus habitantes y no los que vienen a divertirse unas horas, dejándolo en las condiciones lamentables que se señalan la información que iniciaba el artículo.

Lorenzo J. Blanco Nieto
Badajoz, 29 de julio de 2019

Entre las etiquetas de este blog se encuentra la referida al Casco Antiguo donde podréis leer nuevas entradas específica de este barrio de nuestra ciudad.

lunes, 22 de enero de 2018

Como la viva misma. Extremeños contra el ruido


La Agrupación de Asociaciones contra el ruido de Cáceres, Badajoz, Plasencia y Mérida, publica en HOY (23/01/2018) un cuento que explica la situación que vivimos miles de familias en Extremadura por culpa del incumplimiento sistemático de la legislación en materia de medio ambiente urbano, y de la falta de vigilancia y control de las administraciones.
Aquí os lo dejo.
Como la vida misma
Imagínese que un jueves sale plácidamente de paseo con su familia y en el paso de peatones frente a la puerta de su casa, con el hombrecillo verde en el semáforo, un coche le atropella, al saltarse el conductor su señal en rojo. Simples rasguños, alguna pierna dolorida y el susto. Como no pasa nada grave, una simple discusión y las disculpas del conductor sirven para terminar la situación. No hay denuncia y para casa.
El viernes, ya recuperado y casi olvidado el suceso, volvemos a salir con la familia. Casualmente, en el mismo paso de peatones, el mismo conductor, misma infracción y nuevamente el atropello. Obviamente, la sorpresa es mayúscula y la discusión sube de tono respecto al día anterior, las disculpas del conductor se multiplican y promete que tendrá más cuidado y no volverá a suceder.
Como la vida misma Extremeños contra el ruido HOY
Como la vida misma.
Extremeños contra el ruido HOY (23/01/2018) 
El sábado, volvemos a salir y otra vez la misma situación. Llamamos a la Policía Local que interviene y le pide la licencia de conducir al conductor que se niega a mostrarla, levanta el “Acta denuncia correspondiente” y se va permitiendo que el conductor siga saltándose los semáforos y atropellando a otras personas. Dada la reiteración presentamos la correspondiente denuncia ante el Ayuntamiento para que tome medidas ante este hecho reiterado y facilite que sus agentes puedan detener la acción infractora del conductor.
Cuando empezamos a contar nuestras penas a vecinos y amigos nos damos cuenta que hay un grupo de conductores perfectamente identificados que se dedican los fines de semana a atropellar a ciudadanos, ir con los coches con la música a todo volumen y con los tubos de escape echando malos humos. En consecuencia, las familias deciden reunirse y denunciar conjuntamente la situación ante las diferentes administraciones para que se cumpla la legislación y poder pasear tranquilos por su ciudad. Ante esta situación, los responsables municipales, los que no tienen responsabilidad y otras asociaciones declaran que es necesario para solucionar el problema “buscar un equilibrio entre los conductores y los peatones atropellados”, para no lesionar ninguno de los derechos de las partes implicadas. Culpan, en algunas ocasiones, de intransigentes a los paseantes atropellados, convocan una Comisión para debatir del asunto y proponen comprarles un traje especial a los ciudadanos afectados para que el daño causado sea menor. Mientras tanto las infracciones se toleran.
Imagínese el lector que esto sucediera todos los fines de semana, durante varios años con la permisividad de la administración, que interviene esporádicamente, pero sin tomar una decisión contundente para evitar los atropellos reiterados que se provocan por el incumplimiento de las ordenanzas municipales y leyes del tráfico.
Suponga el lector que algunas de las víctimas de esta historia alteradas por ver que sus protestas y escritos a la administración y otras acciones, no tienen resultados deciden acudir a la justicia, que después de años les da la razón y condena a los conductores reincidentes en las infracciones y a las autoridades que han consentido esta situación.
Pero como las demandas judiciales solo afectan a los promotores de las denuncias, los atropellos persisten en los otros lugares, con circunstancias similares, donde no se ha llegado a la vía judicial o están pendientes de resolución.
Póngase en el lugar de las víctimas, paciente lector. Llevan muchos años luchando por poder pasear los fines de semanas sin que personas que infringen la ley las atropellen, escuchando que son intransigentes, que si quieren pasear que se vayan al campo y la aportación de los conductores es muy importante para el desarrollo de la ciudad. Y, ahora, también, lo injusto de las sentencias.
¡Que vaya cuento que nos estamos largando! Pues, sí, es verdad. Todo esto es lo que vivimos miles de ciudadanos en Cáceres, Badajoz, Plasencia y Mérida todas las semanas durante varios años, al soportar un ruido intolerable y unas vibraciones en los dormitorios que impiden nuestro descanso, violan nuestra intimidad y domicilio y provocan problemas de salud, como se recoge en diferentes sentencias del Tribunal Constitucional y otras en algunos juzgados de Extremadura. De nada sirven los informes de los servicios de protección ambiental o de urbanismo de diferentes ayuntamientos, de las medidas de empresas privadas o del propio SEPRONA, las Actas-Denuncias de la Policía local, los partes médicos, la negativa a mostrar las licencias, etc.
Nuestro deseo es muy simple: que se cumpla la ley, que las administraciones vigilen su cumplimiento y que sancionen a aquellos que las incumplan. No deseamos perjudicar a nadie, pero seguiremos luchando por nuestros derechos y denunciando cuantas situaciones nos perjudiquen, ya sean personas físicas o jurídicas que provoque ruidos y/o vibraciones superiores a las permitidas y que perjudiquen nuestro descanso y salud. Pero igualmente denunciamos a las administraciones por “no haber tomado las medidas de vigilancia y control oportunas para evitar la vulneración del derecho a la intimidad, a la inviolabilidad del domicilio y lesiones físicas, psíquicas y morales”, como señala la reciente sentencia dictada en Cáceres.

Fdo.: Agrupación de Asociaciones Contra el Ruido de Cáceres, Badajoz, Plasencia y Mérida

miércoles, 22 de febrero de 2017

Carta abierta al Alcalde de Badajoz

¿Tan difícil es entender que los establecimientos públicos están obligados a cumplir la ley y que el Ayuntamiento deber vigilar y sancionar su incumplimiento?

Las infracciones a la legislación vigente por parte de los bares de copas nocturnos en Badajoz son frecuentes, lo que ha provocado la protesta y denuncia de numerosos vecinos ante el Ayuntamiento, la Junta de Extremadura, el Defensor del Pueblo y la Fiscalía de Medio Ambiente en Extremadura.

Para ver la dimensión del problema os dejo un artículo publicado en HOY el 21 de febrerode 2017 y una noticia en relación a las notificaciones de la Defensora delPueblo, Soledad Becerril, ha enviado al Ayuntamiento de Badajoz en el que le señala que las medidas que toman no sirven para disuadir a los infractores de sus acciones habituales.

Os dejo las dos referencias:
Defensora del Pueblo ruido Casco Antiguo Badajoz
HOY, 21/02/2017 Defensora del Pueblo sobre el problema del ruido en El Casco Antiguo en Badajoz

Carta abierta al Alcalde de Badajoz.

Carta abierta al Alcalde de Badajoz HOY Lorenzo Blanco Ruido Casco Antiguo
Carta abierta al Alcalde de Badajoz HOY, 21 de  febrero de 2017
Preámbulo: Esta carta se inició la noche de los Reyes Magos. Es decir, la noche del cinco a seis de enero de 2017. Los 46 decibelios medidos a la 1 h. 2 m. de la noche del 5 de febrero, que marcó el noisewatch en algunas habitaciones de mi domicilio, me sugirió retomarla y enviarla.

Sr. Alcalde:
Es la una de la noche de Reyes. Dado lo señalado de la fecha debería estar acostado y durmiendo para que los Reyes Magos, cuando pasen por la calle San Blas, nos encuentren dormidos como manda la tradición. Supongo que Usted y su familia, lo estarán haciendo. Tengo dificultades para conciliar el sueño porque el ruido y las vibraciones que provocan la música y las voces en el establecimiento contiguo a mi domicilio son, claramente, perceptibles en los dormitorios de la vivienda.
No es nada nuevo. Vecinos de San Blas, Cristóbal Oudrid e, incluso, Arco Agüero llevamos varios años denunciándolo. Acabo de llamar a la Policía Local para denunciar la situación por enésima vez en los últimos cinco años. Las esperanzas de que volumen de la música baje esta noche, son cero. (Así fue hasta más allá de las cuatro de la mañana).
Me acuerdo de Emilio (C/ San Juan) que habrá puesto ya el colchón en la cocina, como es habitual los fines de semana y días de fiesta (HOY, 16/12/2015). No somos los únicos vecinos del Casco Antiguo que a esta hora estamos espabilados e impotentes ante una situación que usted conoce, y cuya solución, está entre sus competencias.
Son numerosas las infracciones a la legislación vigente, de establecimientos nocturnos, que aparecen reflejadas en la Actas Denuncias de la Policía Local e informes de los Servicios Municipales (Urbanismo; Protección Ambiental; Negociado de Actividades Clasificadas; Policía Urbana; etc.), y que indican, literalmente, que debe iniciarse el “correspondiente expediente sancionador”. En numerosas ocasiones, estas propuestas quedan traspapeladas y olvidadas en un cajón sin que el equipo, que usted preside, incoe los correspondientes expedientes planteados. La documentación que usted me ha aportado así lo muestra. No es culpa de los funcionarios que las infracciones prescriban.
Lamentablemente es lo habitual en el Ayuntamiento que dirige. Aun teniendo los argumentos legales y las pruebas para actuar, por unas causas o por otras, Usted casi siempre termina permitiendo que la situación continúe.
Es tan clara la situación que Usted basándose en un informe técnico que hablaba de “defecto de aislamiento acústico” y que señalaba “la necesidad de realizar un nuevo ensayo normalizado de medida de aislamiento acústico, (que no se hizo), resolvió que el local reiniciara la actividad sin tomar ninguna medida de las que se sugerían. En otra ocasión, basándose en un expediente irregular e incompleto legalizó unas obras ilegales y clandestinas, según los informes municipales, con unas condiciones que no se habían cumplido y que no se exigieron ni inspeccionaron. Usted tiene constancia de que es frecuente la manipulación y “desconexión de los limitadores-controladores de los aparatos de música”. Pero todo esto, a Usted parece que le da igual a pesar de las denuncias de los vecinos.
Esta y otra situaciones similares sugieren a numerosos vecinos, dudas razonables de complicidad, consciente o inconsciente, con los infractores. De hecho son los grandes beneficiados de su inacción. El propio Defensor del Pueblo le ha señalado que las medidas que toma no son “efectivas para disuadir al titular del establecimiento de ser reincidente en su comportamiento”.
La documentación que poseo me permite asegurar que no tiene establecido, con claridad, los protocolos para abordar estas situaciones denunciadas. Además, la falta de personal en diferentes servicios, hace que los resultados sean predecibles y poco esperanzadores. Todo ello es su responsabilidad y le sugiero actuar con diligencia para no verse en situaciones similares a las vividas por algunos Alcaldes de la región y otros muchos en el resto del país.
Por muchas razones, no me hubiera gustado tener que escribir esta carta que se inició en una noche de júbilo e ilusión para muchos, pero de indignación y malestar para otros. Antes de la apertura de tantos bares de copas nocturnos numerosos vecinos apostamos por vivir en el Casco Antiguo, pero su política con el barrio nos lo está poniendo muy difícil. El ruido y el botellón en el Casco Antiguo, que se establecen en algunas de sus calles más emblemáticas, está provocando la pérdida de habitantes y el cierre de comercios en la zona (San Juan, como ejemplo) que debiera constituir el corazón de nuestra ciudad.
Creo que el Casco Antiguo de Badajoz merece su atención. Las familias que en él vivimos tenemos derecho a disfrutar de un barrio digno y no estar constantemente en un parque temático de ocio y botellón. Es nuestro deseo y creo que el de muchos pacenses.
Por cierto, mi petición a los Reyes Magos en esa noche fue muy predecible: que se cumpla la ley, que las autoridades municipales vigilen su cumplimiento y que se sancionen las infracciones de acuerdo a la legislación vigente. ¿Fue mucho pedir?

                                      Badajoz, 5 de febrero de 2017