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sábado, 9 de mayo de 2026

"Badajoz en ¿875? problemas de matemáticas", nuevamente en la feria del libro.

45ª edición de la Feria del libro de Badajoz, del 8 al 17 de mayo de 2026 en el Paseo de San Francisco.

Una nueva oportunidad para adquirir o regalar el libro "Badajoz en ?875? problemas de matemáticas. Historia, Geografía y otros contextos locales." Editamás.

Un libro de problemas de matemáticas escolares donde todos los enunciados, presentaciones, datos, . . .  está referidos a situaciones relacionadas con la historia, geografía y escenarios concretos relacionados con Badajoz (Cultura, teatro, fósiles en la plaza alta, las Juntas de Badajoz y Elvas en 1524, poblados, evolución de los habitantes etc.).  

Subida en curso: 22530 de 22530 bytes subidos.

En algunos momentos se hacen disquisiciones sobre situaciones históricas que generan dudas desde los textos leídos y, en otras, se reivindican cuestiones concretas en relación a nuestra historia, patrimonio y otros contextos locales que necesitan abordarse con prontitud.

No lo hemos podido evitar, ni tampoco lo hemos intentado.

Badajoz y las matemáticas como referencia. En algunos casos matemáticas recreativas o con enunciados aparentemente engañosos que necesitarán de una relectura.





sábado, 14 de diciembre de 2024

En Navidad y Reyes puede ser una buena idea regalar un libro sobre la historia de Badajoz y otros contextos típicos de nuestra ciudad.

La perspectiva desde la que se aborda puede resultar sorprendente, pero creemos que aporta una visión diferente de la ciudad y tareas, mas o menos curiosas, que os ayudarán a comprender mejor el lugar donde vivimos.
Puede adquirirse en la Librería-Papelería Martínez, en El Corte Inglés, librería Colón y Librería Asterix.


lunes, 7 de octubre de 2024

En Badajoz hay una presa romana del siglo II de nuestra era.

El diario HOY (07/10/2024) me publica un artículo titulado "¿Una presa romana en Badajoz? y algo de matemáticas". os dejo la transcripción para facilitaros la lectura. 

El contenido del artículo recoge en el apartado 2.2. del libro "Badajoz en ¿875? problemas de matemáticas. Historia, geografía y otros contextos locales", que he publicado recientemente.

Por cierto, de las cuatro afirmaciones que se citan en el artículo y al inicio del apartado solo una es cierta. Puedes comprobar que las otras tres son ciertas leyendo el libro.

"¿Una presa romana en Badajoz?, y algo de matemáticas.

Las excavaciones desarrolladas en La Alcazaba de Badajoz han encontrado restos romanos (HOY, 26/09/2024). Hace poco tiempo, los medios de comunicación se hacían eco de la paralización de las obras en la carretera de Sevilla y en la del aeropuerto al haberse encontrado, también, restos de la época romana. Ello junto con obras evidencias como la villa de La Cocosa, muestran que en el término de Badajoz hubo moradores distribuidos en diferentes villas romanas.

En esta mezcla de historia y matemática que últimamente nos ha dado por hacer (La Coctelera, HOY, 14/09/2024) hemos propuesto un test para detectar cuánto sabemos de la estancia de los romanos en Badajoz. Así, el apartado que hablamos sobre la época de los romanos lo iniciamos con cuatro afirmaciones para que el lector señales cuáles son verdaderas y cuáles no lo son.

·       “En Badajoz hay un puente romano”

·       “En Badajoz hay restos de una presa romana.”

·       “El número cuatro se representaba con cuatro palotes IIII.”

·       “En el siglo XVI se utilizaban los números romanos en Badajoz para hacer operaciones aritméticas.”

 A prori no vamos a dar la respuesta que la dejamos para reflexión del lector. No obstante, si vamos a comentar algo que nos ha sorprendido a partir de las contestaciones mayoritaria que nos han dado nuestros paisanos en relación a la segunda afirmación. Son muy poco los pacenses que consideran cierta la segunda de las afirmaciones. Es decir, existe un desconocimiento generalizado sobre la existencia en Badajoz de restos de una presa romana del siglo II de nuestra era, que además están declarados bien de interés cultural y se conoce como Las Tomas.

Ya en el año 1934 Adelardo Covarsí publicó un artículo en la Revista de Estudios Extremeños (Vol. 8, nº 2) en el que decía hace “muy escaso tiempo … se encontraron bajo tierra de labor trozos de importantes mosaicos romanos, … próximas a unas ruinas romanas que allí también se mantienen, restos de construcción de un pantano con su correspondiente torre de desagüe”. La fotografía que se recoge en el artículo citado muestra la figura del ilustre pintor junto a unos muros de más de tres metros de alto y unos dos metros de ancho. Habla el autor de una torre de desagüe semienterrada que podría tener ocho metros de altura.

Mas recientemente, Juan Javier Enríquez y José Manuel Márquez presentaron en unas Jornadas de Arqueología celebradas en Badajoz en 2004 un estudio sobre necrópolis de Las Tomas, en el que a partir de trabajos propios y anteriores acreditaban “la existencia de una verdadera villa, con diferentes estructuras de naturaleza hidráulica, estancias con pavimentos musivos y restos de una necrópolis del asentamiento”. Hablan los autores del hallazgo de 18 estructuras funerarias donde se constataron fragmentos de vidrio, cerámica y monedas, entre otros objetos. Se refieren, igualmente, a la existencia de un muro que a mediados del siglo XX conservaba unos 95 metros de longitud.

Dado el desconocimiento que de ello tenemos en Badajoz sugerimos que los profesores de secundaria de Badajoz propongan a sus estudiantes el siguiente problema: “Según Enríquez y Márquez, (2007) en la villa romana de Las Tomas se encontraron restos de 18 tumbas semejantes a una caja rectangular. Las dimensiones de una de ellas son 98 cm de largo, 46 cm de anchura máxima y 20 cm de profundidad. Según estos datos ¿cuál sería la capacidad de la tumba?”

Sería un problema típico de cualquier libro de texto, que daría pie para hablar de una ruina romana actualmente desconocida para la mayoría de los vecinos. Integramos las matemáticas con el conocimiento de nuestra historia y de paso generamos una cierta conciencia reivindicativa de nuestro patrimonio local.

Recientemente, hemos comprobado que los restos siguen allí sin ninguna protección, cubiertos casi completamente por tierra y matorrales mostrando un aspecto lamentable, muy lejos de la manera en la que debe mostrarse unas ruinas que están declaradas como Bien de Interés Cultural.

Para terminar, dejamos dos problemas a los lectores de los que el primero es fácil de resolver teniendo en cuenta los datos aportados en este artículo. El segundo lo encontramos difícil, aunque tenemos la esperanza de que alguien con sentido común se ponga a trabajar para la recuperación de la presa romana de Badajoz que data del siglo II de nuestra era.

Un problema de matemáticas para primaria: ¿Cuántos años hace que está documentada la presa romana Las Tomas sin que se haya hecho nada por su conservación y puesta en valor?

Un problema de conciencia para los responsables del patrimonio local y regional “¿Cuántos años van a pasar para poner en valor la presa romana del siglo II?”"


 






sábado, 28 de septiembre de 2024

La agricultura y las matemáticas escolares Agricultura e matemática escolar. Unión - Revista Iberoamericana de Educación Matemática, 20(71).

En el año 2024 la fespm.es dedicó el día escolar de las matemáticas (14 de marzo/3,14) a la agricultura y responsabilizó a la Sociedad Extremeña de Educación Matemática “Ventura Reyes Prósper” de la publicación del cuadernillo correspondiente que publicó la revista SUMA (2023; nº 104, 123-140).

Me tocó a mí coordinar el cuadernillo e impartir la conferencia de celebración en Murcia. La publicación que ahora presento es un resumen de la conferencia que se centró en situaciones históricas y actuales de la agricultura que necesitan de las matemáticas para su compresión y correcto desarrollo.

Obviamente, son referencias susceptibles de convertirse fácilmente en secuencias de aprendizaje en primaria y secundaria.

 


Descarga gratuita.

Blanco Nieto, L. (2024). La agricultura y las matemáticas escolares Agricultura e matemática escolar. Unión - Revista Iberoamericana de Educación Matemática, 20(71).

Recuperado a partir de

https://www.revistaunion.org.fespm.es/index.php/UNION/article/view/1656

 

Blanco, L.J.; Guerra, J.; Terrón, M.; Blanco, Beatriz y Molano, A. (2023). Matemáticas y Agricultura. Suma, nº 104, 123-140.

https://fespm.es/wp-content/uploads/2023/09/Cuadernillo-DEM-2024r_SUMA.pdf

lunes, 29 de abril de 2024

Badajoz en ¿875? problemas de matemáticas. Historia, geografía y otros contextos locales.

Un libro de problemas de matemáticas escolares donde todos los enunciados, presentaciones, datos, imágenes, . . .  está referidos a situaciones relacionadas con la historia, geografía y escenarios relacionados con Badajoz.

En algunos momentos se hacen disquisiciones sobre situaciones históricas que generan dudas desde los textos leídos y, en otras, se reivindican cuestiones concretas en relación a nuestra historia, patrimonio y otros contextos locales que necesitan abordarse con prontitud. No lo hemos podido evitar, ni tampoco lo hemos intentado.

Son 14 capítulos divididos en tres partes. La primera (Capítulos 1 al 8)  y mas extensa habla de la historia de Badajoz desde que se tiene constancia de restos en el Cerro de la Muela, que podrían ser de hace 35.000 años. La segunda (Capítulos 9 al 11)  se centra en la población y el entorno geográfico del término municipal para proponer los problemas, mientras que la tercera (Capítulos 12 al 14)  considera el entorno urbano y contextos locales que se desarrollan actualmente.





 

lunes, 9 de octubre de 2023

El Parque de la Legión, las matemáticas y la falta de mantenimiento.

Hace unos días pude pasear por el Parque de la Legión escuchando a Fermín Garrido, jardinero amante de su trabajo e investigador, hablar de la obra original de Antonio Juez en el Parque. Fue una de esas actividades que La Económica organiza habitualmente.

Fue muy interesante conocer in situ el trabajo de A. Juez, pero muy decepcionante ver el estado de abandono del parque y el deterioro de la obra homenaje a Luis Chamizo, observar la catarata y el canal con absoluta falta de agua como el resto de las fuentes, etc.

Pero, habituado a mirar el entorno con ojos matemáticos me fije en algunas de la figuras que aparecen en la escalera que acompaña a la catarata que tuve que barrer para poder hacer la fotografía.

En primer lugar, os dejo la imagen de una figura a medias que quisieron recuperar sin tener en cuenta la imagen original de Antonio Juez. Las otras ya las conoceréis en sucesivas publicaciones.


En la imagen se sugiere el dibujo completo que nos es difícil de rediseñar y reconstruir.

Pero, eso no parece entrar en el imaginario de los encargados que siguen de manera insistente sin tener en cuenta las figuras que se diseñan en los suelos.

Esta desidia ya la denuncié en la obra que se estaba haciendo en la Avda. de Huelva (cliquea aquí) y que muestro en las imágenes de la entrada del blog.

jueves, 30 de diciembre de 2021

Sobre la campana de la Torre de Espantaperros, en Badajoz. Unos sencillos problemas de Matemáticas.

Torre de Espantaperros
Recientemente se ha colocado una campana en la Torre de Espantaperros. Algunos dicen que siempre estuvo allí, pero a mí no me salen las cuentas, es lo que me pasa por ser aficionado a las matemáticas.

La torre se construyó en 1169, obviamente sin campana al ser época musulmana en Badajoz.

La campana original se fundió en 1567. Podemos suponer que se instalara ese mismo año.

Según el diario HOY (23/12/2021) dejó de funcionar hace 143 años y según el Blog de Chano la campana podría haber dejado la torre en el año 1856.

Ahora, en 2021, la reponen.

Problemas de matemáticas.

¿Cuántos años hace que se construyó la Torre de la Atalaya o Torre de Espantaperro?

Sol. 2021 - 1169 = 852 años.

¿Cuántos años ha estuvo la Torre sin campana?

Sol. 1567 - 1169 = 398 años.

¿Cuántos años estuvo la torre con campana?

Sol. 1856 - 1567 = 298 años.

¿Cuántos años hace que se quitó la campana?

Sol. 2021 - 1856 = 165 años.

Según los datos anteriores, ¿Cuántos años ha estado la torre sin campana y con campana?

La torre ha estado con campana 298 años.

La torre ha estado sin campana 398 + 165 = 563 años.

Consecuentemente, decir que la campana es básica en la construcción de la Torre o que siempre estuvo allí, no es cierto.

Conste, que no tengo una opinión al respecto de la oportunidad de su colocación, pero señalarla como un símbolo de nuestra historia es un poco exagerado, a la luz de los números y de cómo la torre fue diseñada en su origen.




sábado, 18 de diciembre de 2021

Clasificando actividades matemáticas 23.

Problemas con enunciados engañosos, curiosos, ... para provocar la atención de los resolutores, con el objetivo de mostrar la necesidad de una lectura sosegada y comprensiva de los enunciados.


Cuando los pequeños están iniciándose en los problemas de matemáticas suelen buscar el algoritmo o la fórmula que los resuelva, inducidos por la rutina en las aulas. En muchas prácticas escolares parece que el objetivo principal, y casi único, para realizar problemas es practicar algún algoritmo, fórmula o procedimiento mecánico, previamente estudiado. Esta es la causa de que algunos resolutores señalen que los problemas en contextos cualitativos, como los enunciados en  entradas anteriores, no los consideren problemas de matemáticas.

A los resolutores guiados por esta rutina no basta con decirle que tienen que leer o releer el enunciado y seguirán preguntando ¿es de sumar? ¿Es de restar? O no me acuerdo de la fórmula.

Mi experiencia me indica que en estos casos lo mejor es plantearle enunciados con textos curiosos donde falten datos, preguntas absurdas o cuya respuesta no surja de una operación inmediata, y si del análisis del texto, etc. Es decir, que recuerden que pueden encontrarse con situaciones que les obliguen a pensar.

Es más, recuerdo con agrado que en algunas ocasiones he visto como mis nietos me han venido a proponer problemas de este tipo, lo que implica que lo han pensado y trabajado mentalmente. Y esto es lo más interesante en matemáticas y para su educación.

El problema mostrado arriba forma parte de mi próximo libro sobre problemas urbanos.

miércoles, 22 de septiembre de 2021

Curso semipresencial Rutas Matemáticas con MathCityMap. Federación Española de Sociedades de Profesores de Matemáticas.

 

Curso Rutas Matemáticas
Este curso surge a partir del Proyecto Erasmus+ 2019-1-DE03-KA201-060118MaSCE3 (Mathtrails in School, Curriculum and Educational Environments of Europe).

El proyecto MaSCE3 está centrado en el trabajo curricular so
bre rutas matemáticas con dispositivos móviles y utiliza MathCityMap como herramienta principal y dirigido a profesores de Matemáticas interesados en cómo trabajar con rutas matemáticas con dispositivos móviles.

La actividad se estructura en cuatro fases:

• Fase 1: el curso se iniciará con una jornada presencial en cuatro sedes: Gijón, Guareña (Badajoz), Jaén y Santander para establecer las bases didácticas de cómo abordar matemáticas en la calle, fuera del aula, con MathCityMap y se formará acerca de cómo diseñar tareas y rutas matemáticas a través del portal web http://www.mathcitymap.eu (4 horas).

• Fase 2: a partir de la primera fase presencial, los participantes dispondrán de casi tres semanas para diseñar una ruta que se ajuste a los criterios pedagógicos de MCM.

• Fase 3: después de haber diseñado sus rutas, se mantendrá una sesión síncrona online en la que se trabajará acerca de la revisión de las tareas y rutas MCM de manera que se garantice que se ajusten a ciertos criterios como la presencialidad en el lugar donde se ubican las tareas o la actividad matemática contando, midiendo, buscando información, etc.

• Fase 4: Los participantes harán revisiones de tareas por pares (4 horas).

Coordinación Claudia Lázaro del Pozo. Secretaria de Relaciones Internacionales de la FESPM.

Ponentes:

• Beatriz Blanco Otano, profesora de Matemáticas de Educación Secundaria en el IES Eugenio Frutos, de Guareña (Badajoz). Miembro activo de la Sociedad Extremeña de Educación Matemática Ventura Reyes Prósper. Participa en el grupo de la FESPM sobre Rutas Matemáticas. Es autora de rutas MCM y pertenece al equipo de revisores de tareas y rutas.

• Juan Antonio Espinosa Pulido, profesor de Matemáticas de Educación Secundaria en el IES Catalina de Alejandría (Jaén). Delegado Provincial de la SAEM Thales Jaén desde 2015. Participa en el grupo de la FESPM sobre Rutas Matemáticas. Es autor de rutas MCM y pertenece al equipo de revisores de tareas y rutas.

• María Claudia Lázaro del Pozo, profesora de Matemáticas de Educación Secundaria en el IES Santa Clara (Santander) y profesora asociada en la Universidad de Cantabria, donde imparte docencia en el Máster en Formación del Profesorado de Educación Secundaria. Es socia fundadora de la Sociedad Matemática de Profesores de Cantabria (SMPC) y Secretaria de Relaciones Internacionales de la FESPM, siendo persona de contacto de la Federación en el proyecto europeo MaSCE3 .

• Juan Martínez Calvete, profesor de Matemáticas de Educación Secundaría, actualmente en el IES Rosario Acuña (Gijón, Asturias). Vicepresidente de la FESPM. Presidente de la Sociedad Madrileña de Profesores de Matemáticas Emma Castelnuovo, de 2005 a 2018. Participa en el grupo de trabajo de la FESPM sobre Rutas Matemáticas y es autor de rutas MCM.





jueves, 22 de octubre de 2020

Los Maceteros urbanos como contexto y pretexto para plantear/resolver problemas de Matemáticas

Una nueva entrada en el Canal Youtube Manías Matemáticas que recoge problemas del libro Mirar la ciudad con ojos matemáticos. Itinerarios matemáticos por Badajoz.

"En esos (mobiliario urbano) y otros elementos urbanos podemos visualizar las matemáticas y comprender, además, el uso que de las mismas hicieron aquellos que los diseñaron y construyeron, profundizando sobre su utilidad en el desarrollo de diferentes profesiones" (p. 16).



"En esos y otros elementos urbanos podemos visualizar las matemáticas y comprender, además, el uso que de las mismas hicieron aquellos que los diseñaron y construyeron, profundizando sobre su utilidad en el desarrollo de diferentes profesiones (p. 31).





martes, 15 de septiembre de 2020

Mirar la ciudad con ojos matemáticos. Itinerarios matemáticos por Badajoz

 Aunque suene extraño el libro es una guía turística por el Casco Antiguo, teniendo como hilo conductor las matemáticas.


Dentro del programa de la feria del Libro, el próximo sábado se presentará el libro Mirar la ciudad con ojos matemáticos. Itinerarios matemáticos por Badajoz. Su contenido se transforma en una guía turística por el Casco Antiguo, teniendo como pretexto las matemáticas. Son seis itinerarios diferentes desde Puerta Palma hasta San Francisco, pasando por la Alcazaba, la Plaza Alta, el Museo Arqueológico Provincial, San Andrés, etc.

La presentación será el sábado 19 a las 13 h en la carpa municipal de la Feria del Libro de Badajoz.

El libro está está editado por la Federación Española de Sociedades de Profesores de Matemáticas (FESPM).

En la primera parte del libro, marcamos las bases generales del trabajo señalando la importancia de estos paseos como tarea que integra aspectos cognitivos, afectivos y de motivación para la enseñanza/aprendizaje de las matemáticas, con múltiples propuestas concretas. De esta manera, las actividades se relacionan con la historia, arte y patrimonio de nuestra ciudad, la educación para ciudadanía, protección del medio ambiente, entre otras cuestiones.


En la segunda parte se describen seis itinerarios por el Casco Antiguo de Badajoz, que relaciona las matemáticas con la historia, el arte, el patrimonio, la cultura, etc. y, de paso, hacer un poco de turismo.

         Itinerario I.    Inicio de la ruta en el Puente Viejo y Puerta de Palmas.

         Itinerario II. Desde Puerta de Palmas a la Plaza de La Soledad.

         Itinerario III.      La Alcazaba de Badajoz.

         Itinerario IV. Camino de la Plaza de España.

         Itinerario V. La Plaza de Cervantes o Plaza de San Andrés.

         Itinerario VI. Hacia la Plaza de San Francisco.

miércoles, 8 de abril de 2020

Yuval Noah Harari, Historiador y Filósofo. El mundo después del coronavirus.

Yuval Harari. La Vanguardia coronavirus
Yuval Harari. La Vanguardia
El mundo después del coronavirus
Os dejo el texto publicado en La Vanguardia el 06/04/2020. 


La humanidad se enfrenta a una crisis mundial. Quizá la mayor crisis de nuestra generación. Las decisiones que tomen los ciudadanos y los gobiernos en las próximas semanas moldearán el mundo durante los próximos años. No sólo moldearán los sistemas sanitarios, sino también la economía, la política y la cultura. Debemos actuar con rapidez y resolución. Debemos tener en cuenta, además, las consecuencias a largo plazo de nuestras acciones. Al elegir entre alternativas, hay que preguntarse no sólo cómo superar la amenaza inmediata, sino también qué clase de mundo queremos habitar una vez pasada la tormenta. Sí, la tormenta pasará, la humanidad sobrevivirá, la mayoría de nosotros seguiremos vivos... pero viviremos en un mundo diferente.
Muchas medidas a corto plazo tomadas durante la emergencia se convertirán en parte integral de la vida. Esa es la naturaleza de las emergencias. Aceleran los procesos históricos. Decisiones que en tiempos normales llevarían años de deliberación se aprueban en cuestión de horas. Tecnologías incipientes o incluso peligrosas se introducen a toda prisa, porque son mayores los riesgos de no hacer nada. Países enteros hacen de cobayas en experimentos sociales a gran escala. ¿Qué ocurre cuando todo el mundo trabaja desde casa y se comunica sólo a distancia? ¿Qué ocurre cuando escuelas y universidades dejan de ser presenciales? En tiempos normales, los gobiernos, las empresas y las juntas educativas no aceptarían nunca llevar a cabo semejantes experimentos. Pero no son estos tiempos normales.
En este momento de crisis, nos enfrentamos a dos elecciones particularmente importantes. La primera es entre vigilancia totalitaria y empoderamiento ciudadano. La segunda es entre aislamiento nacionalista y solidaridad mundial.

Vigilancia “hipodérmica”.
Con el fin de detener la epidemia, toda la población debe seguir ciertas pautas. Hay dos formas principales de lograrlo. Un método es que el gobierno vigile a la población y castigue a quienes incumplan las reglas. Hoy, por primera vez en la historia humana, la tecnología hace posible vigilar a todo el mundo todo el tiempo. Hace cincuenta años, el KGB no podía seguir a 240 millones de ciudadanos soviéticos las 24 horas del día, ni aspirar a procesar de modo eficaz toda la información reunida. Debía recurrir a agentes y analistas humanos y le resultaba sencillamente imposible colocar a un agente tras cada persona. Sin embargo, ahora los gobiernos pueden recurrir a ubicuos sensores y potentes algoritmos, por lo que no necesitan espías de carne y hueso.
En su batalla contra la epidemia del coronavirus, varios gobiernos han desplegado ya las nuevas herramientas de vigilancia. El caso más notable es China. Escudriñando los teléfonos de los ciudadanos, haciendo uso de cientos de millones de cámaras con reconocimiento facial y obligando a las personas a controlar su temperatura y situación médica e informar sobre ellas, las autoridades chinas no sólo son capaces de determinar rápidamente quiénes son los posibles portadores del coronavirus, sino también de seguir sus movimientos e identificar a quienes entran en contacto con ellos. Toda una gama de aplicaciones para el móvil, advierten a los ciudadanos de la proximidad de personas infectadas.
Esa clase de tecnología no se limita a Asia oriental. El primer ministro israelí Benjamin Netanyahu autorizó recientemente el despliegue por parte del Servicio de Seguridad General de la tecnología de vigilancia normalmente reservada a la lucha contra el terrorismo para seguir a pacientes con coronavirus. El correspondiente subcomité parlamentario se negó a autorizar la medida, pero Netanyahu la impuso con un “decreto de emergencia”.

Hay que elegir entre vigilancia totalitaria y empoderamiento ciudadano; y entre aislamiento nacionalista y solidaridad mundial.
Cabría argumentar que todo esto no tiene nada de nuevo. En los últimos años, los gobiernos y las empresas han recurrido a tecnologías cada vez más sofisticadas para rastrear, vigilar y manipular a las personas. Sin embargo, si no tenemos cuidado, la epidemia podría marcar un importante hito en la historia de la vigilancia. No sólo porque cabe la posibilidad de que normalice el despliegue de los instrumentos de vigilancia masiva en países que hasta ahora los habían rechazado, sino también porque supone una drástica transición de una vigilancia “epidérmica” a una vigilancia “hipodérmica”.
Hasta la fecha, cuando tocábamos la pantalla del móvil y clicábamos sobre un enlace, el gobierno quería saber sobre qué clicaba exactamente nuestro dedo. Sin embargo, con el coronavirus, el objeto de atención se desplaza. El gobierno quiere saber ahora la temperatura del dedo y la presión sanguínea bajo la piel.

El pudín de emergencia
Uno de los problemas a los que nos enfrentamos a la hora de comprender en qué punto nos encontramos en relación con la vigilancia es que ninguno de nosotros sabe exactamente cómo somos vigilados ni que ocurrirá en los próximos años. La tecnología de la vigilancia se desarrolla a una velocidad de vértigo y lo que parecía ciencia ficción hace 10 años es hoy una noticia desfasada. Hagamos un experimento mental. Imaginemos un hipotético gobierno que exige a todos los ciudadanos que llevemos una pulsera biométrica para vigilar la temperatura corporal y el ritmo cardíaco las 24 horas del día. Los algoritmos estatales almacenan y analizan los datos resultantes. De ese modo sabrán que estamos enfermos antes incluso de que lo sepamos nosotros mismos, y también sabrán dónde hemos estado y con quién nos hemos reunido. Sería posible reducir de modo drástico las cadenas de infección e incluso frenarlas por completo. Presumiblemente semejante sistema sería capaz de detener en seco la epidemia en un plazo de días. Maravilloso, ¿verdad?
El inconveniente, claro está, es que legitimaría un nuevo y espantoso sistema de vigilancia. Si alguien sabe, por ejemplo, que he clicado en un enlace de Fox News en lugar de hacerlo en uno de la CNN, aprenderá algo acerca de mis opiniones políticas y quizás incluso de mi personalidad. Ahora bien, si puede vigilar lo que me sucede con la temperatura corporal, la presión sanguínea y el ritmo cardíaco mientras veo las imágenes, puede aprender lo que me hace reír, lo que me hace llorar y lo que realmente me enfurece.
Resulta crucial recordar que la ira, la alegría, el aburrimiento y el amor son fenómenos biológicos como la fiebre y la tos. La misma tecnología que identifica la tos podría también identificar las risas. Si las empresas y los gobiernos empiezan a recopilar datos biométricos en masa, pueden llegar a conocernos mucho mejor de lo que nos conocemos nosotros mismos, y entonces no sólo serán capaces de predecir nuestros sentimientos sino también manipularlos y vendernos lo que quieran, ya sea un producto o un político. Semejante vigilancia biométrica haría que las tácticas de hackeo de datos de Cambridge Analytica parecieran de la Edad de Piedra. Imaginemos a Corea del Norte en 2030, cuando todos los ciudadanos deban llevar una pulsera biométrica las 24 horas del día. Si al escuchar un discurso del Gran Líder la pulsera capta señales de ira, ya podemos despedirnos de todo.
Es posible, por supuesto, defender la vigilancia biométrica como medida temporal adoptada durante un estado de emergencia. Una medida que desaparecería una vez concluida la emergencia. Sin embargo, las medidas temporales tienen la desagradable costumbre de durar más que las emergencias; sobre todo, si hay siempre una nueva emergencia acechando en el horizonte. Mi país natal, Israel, por ejemplo, declaró durante su guerra de independencia de 1948 un estado de emergencia con el que se justificaron una serie de medidas temporales, desde la censura de prensa y la confiscación de tierras hasta unas normas especiales para hacer pudin (no es broma). La guerra de independencia se ganó hace mucho tiempo, pero Israel nunca ha suspendido el estado de emergencia y no ha logrado abolir muchas de las medidas “temporales” de 1948 (clementemente, el decreto de emergencia acerca del pudín se abolió en 2011).
Incluso cuando las infecciones por coronavirus se reduzcan a cero, algunos gobiernos ávidos de datos podrían argumentar que necesitan mantener los sistemas de vigilancia biométrica porque temen una segunda oleada de la epidemia, o porque una nueva cepa de ébola se está extiendo por el África central, o porque... ya ven por dónde va la cosa. En los últimos años se está librando una gran batalla en torno a nuestra intimidad. La crisis del coronavirus podría ser el punto de inflexión en ella. Porque, cuando a la gente se le da a elegir entre la intimidad y la salud, suele elegir la salud.

La policía del jabón.
En el hecho de pedir a la gente que elija entre intimidad y salud reside, en realidad, la raíz misma del problema. Porque se trata de una falsa elección. Podemos y debemos disfrutar tanto de la intimidad como de la salud. Es posible proteger nuestra salud y detener la epidemia de coronavirus sin tener que instituir regímenes de vigilancia totalitarios, sino más bien empoderando a los ciudadanos. En las últimas semanas, algunos de los esfuerzos que más éxito han tenido a la hora de contener la epidemia han sido los organizados por Corea del Sur, Taiwán y Singapur. Aunque esos países hicieron uso de las aplicaciones de seguimiento, han confiado mucho más en las pruebas exhaustivas, la información veraz y la cooperación voluntaria de una población bien informada.
La vigilancia centralizada y los castigos severos no son la única forma de hacer cumplir unas pautas beneficiosas. Cuando se comunica hechos científicos a la población y ésta confía en que las autoridades públicas les transmitirán esos hechos, los ciudadanos pueden hacer lo correcto sin necesidad de la vigilancia de un Gran Hermano. Una población automotivada y bien informada suele ser mucho más poderosa y eficaz que una población controlada e ignorante.
Consideremos, por ejemplo, el hecho de lavarnos las manos con jabón. Ha sido uno de los mayores avances de la historia de la higiene humana. Ese sencillo acto salva millones de vidas todos los años. Aunque es algo que damos por hecho, no fue hasta el siglo XIX cuando los científicos descubrieron la importancia de lavarse las manos con jabón. Antes, incluso médicos y enfermeras pasaban de una operación quirúrgica a otra sin lavarse las manos. Hoy miles de millones de personas lo hacen diariamente, no porque tengan miedo de la policía del jabón, sino porque entienden los hechos. Me lavo las manos con jabón porque sé cosas acerca de los virus y las bacterias, entiendo que esos pequeños organismos causan enfermedades y sé que el jabón puede acabar con ellos.
Sin embargo, para lograr tal nivel de conformidad y cooperación, se precisa confianza. La gente tiene que confiar en la ciencia, las autoridades públicas y los medios de comunicación. En los últimos años, los políticos irresponsables han socavado de forma deliberada la confianza en la ciencia, las autoridades públicas y los medios de comunicación. Ahora esos mismos políticos irresponsables podrían verse tentados de tomar la senda del autoritarismo, argumentando que no cabe confiar en que la población haga lo correcto.

Si gobiernos y empresas reúnen datos biométricos en masas, sabrán más de nosotros que nosotros mismos.
Por lo general, una confianza que se ha erosionado durante años no puede reconstruirse de la noche a la mañana. Sin embargo, no son estos tiempos normales. En un momento de crisis, las mentes también pueden cambiar con rapidez. Podemos mantener amargas discusiones con nuestros hermanos durante años, pero cuando ocurre alguna emergencia descubrimos de repente una reserva oculta de confianza y amistad, y corremos a ayudarnos mutuamente. En lugar de construir un régimen de vigilancia, no es demasiado tarde para reconstruir la confianza de la gente en la ciencia, las autoridades públicas y los medios de comunicación. No cabe duda de que debemos hacer uso también de las nuevas tecnologías, pero esas tecnologías deberían empoderar a los ciudadanos. Estoy a favor de controlar mi temperatura corporal y mi presión sanguínea, pero esos datos no deberían utilizarse para crear un gobierno todopoderoso. Esos datos deberían hacer que yo pueda tomar decisiones personales más informadas, y también que el gobierno responda de sus decisiones.
Si pudiera hacer un seguimiento de mi propia situación médica las 24 horas del día, no sólo sabría si me he convertido en un peligro para la salud de otras personas, sino también qué costumbres contribuyen a mi propia salud. Y si pudiera acceder a estadísticas fiables sobre la propagación del coronavirus y analizarlas, me encontraría en capacidad de juzgar si el gobierno me está diciendo la verdad y si está adoptando las políticas adecuadas para combatir la epidemia. Siempre que se hable de vigilancia, debemos recordar que la misma tecnología de vigilancia no sólo puede utilizarse por los gobiernos para vigilar a los individuos, sino también por los individuos para vigilar a los gobiernos.
Por lo tanto, la epidemia de coronavirus constituye un importante test de ciudadanía. En días venideros, la elección de todos debería ser confiar en los datos científicos y los expertos en salud, en lugar de hacerlo en teorías conspirativas sin fundamento alguno y en políticos interesados. Si no tomamos la decisión correcta, quizá nos encontremos renunciando a nuestras más preciadas libertades, convencidos de que ésa es la única manera de salvaguardar nuestra salud.

Necesitamos un plan mundial
La segunda elección importante a la que debemos enfrentamos es entre el aislamiento nacionalista y la solidaridad mundial. Tanto la propia epidemia como la crisis económica resultante son problemas mundiales. Sólo pueden resolverse eficazmente mediante la cooperación mundial.
En primer lugar, para derrotar el virus necesitamos ante todo compartir globalmente la información. Es la gran ventaja de los seres humanos sobre los virus. Un coronavirus en China y un coronavirus en Estados Unidos no pueden intercambiar consejos sobre cómo infectar a los humanos. Sin embargo, China puede enseñar a Estados Unidos muchas lecciones valiosas sobre los coronavirus y cómo tratarlos. Lo que un médico italiano descubre en Milán a primera hora de la mañana puede salvar vidas en Teherán por la tarde. Cuando el gobierno del Reino Unido duda entre diversas políticas, puede obtener consejo de los coreanos que ya se enfrentaron a un dilema similar hace un mes. Ahora bien, para que eso suceda, necesitamos un espíritu de cooperación y confianza mundial.
Los países deben estar dispuestos a compartir información de forma abierta y buscar humildemente asesoramiento, y ser capaces de confiar en los datos y las ideas que reciben. También necesitamos un esfuerzo mundial para producir y distribuir equipos médicos; sobre todo, kits de pruebas y respiradores. En lugar de que cada país trate de actuar localmente y acumule todos los equipos que pueda acaparar, el esfuerzo mundial coordinado aceleraría enormemente la producción de equipos susceptibles de salvar vidas y aseguraría una distribución más justa. Así como los países nacionalizan sectores clave durante una guerra, la guerra humana contra el coronavirus nos exige que “humanicemos” las cadenas de producción cruciales. Un país rico con pocos casos de infectados debería estar dispuesto a enviar los preciados equipos a un país más pobre con muchos casos, convencido de que, si más tarde necesita ayuda, otros países se la brindarán.

Los países deben estar dispuestos a compartir información de forma abierta.
Consideremos un esfuerzo mundial similar para reunir personal médico. Los países hoy menos afectados podrían enviar personal médico a las regiones más afectadas del mundo, tanto para ayudarlos en sus momentos de necesidad como para adquirir una valiosa experiencia. Si más adelante el foco de la epidemia se desplaza, la ayuda podría empezar a fluir en la dirección opuesta.
La cooperación mundial es esencial también en el frente económico. Dada la naturaleza global de la economía y las cadenas de suministro, si cada gobierno obra por su cuenta haciendo caso omiso de los demás, el resultado será el caos y el agravamiento de la crisis. Necesitamos un plan de acción mundial, y lo necesitamos sin tardanza.

Una parálisis colectiva se ha apoderado de la comunidad internacional. No parece que haya adultos en la sala.
Otro requisito es alcanzar un acuerdo mundial sobre los viajes. La suspensión de todos los viajes internacionales durante meses causará tremendas dificultades y obstaculizará la guerra contra el coronavirus. Los países deben cooperar para permitir que al menos un pequeño grupo de viajeros esenciales sigan cruzando las fronteras: científicos, médicos, periodistas, políticos, empresarios. Se puede conseguir mediante un acuerdo mundial sobre preselección de viajeros en el país de origen. Si sólo se permite subir a un avión a viajeros cuidadosamente seleccionados, se estará más dispuesto a aceptarlos en el país de destino.
Por desgracia, los países apenas toman hoy alguna de esas medidas. Una parálisis colectiva se ha apoderado de la comunidad internacional. No parece que haya adultos en la sala. La celebración de una reunión de emergencia de los dirigentes mundiales para trazar a un plan de acción común habría sido deseable hace ya muchas semanas. Sólo a mediados de marzo lograron los dirigentes del G-7 organizar una videoconferencia, sin que por otra parte saliera de ella ningún plan en ese sentido.
En anteriores crisis mundiales (como la crisis económica de 2008 y la epidemia del ébola de 2014), Estados Unidos asumió el papel de líder mundial. Sin embargo, el actual gobierno estadounidense ha renunciado a la labor de liderazgo. Ha dejado bien claro que la grandeza de Estados Unidos le importa mucho más que el futuro de la humanidad.
Esa administración ha abandonado incluso a sus aliados más estrechos. Cuando prohibió todos los viajes procedentes de la Unión Europea, ni siquiera se molestó en notificarla con antelación, y mucho menos en llevar a cabo una consulta sobre una medida tan drástica. Ha escandalizado a Alemania ofreciendo supuestamente mil millones de dólares a una empresa farmacéutica de ese país para comprar los derechos monopólicos de una nueva vacuna contra la covid-19. Incluso si el actual gobierno estadounidense cambiara finalmente de rumbo y presentara un plan de acción mundial, pocos seguirían a un dirigente que nunca asume ninguna responsabilidad, nunca admite ningún error y que acostumbra a atribuirse siempre todos los méritos y achacar toda la culpa a los demás.

Toda crisis es una oportunidad: esperemos que la actual epidemia contribuya a que la humanidad se dé cuenta del peligro que supone la desunión.
Si el vacío dejado por Estados Unidos no es ocupado por otros países, no sólo será mucho más difícil detener la actual epidemia, sino que su legado seguirá envenenando las relaciones internacionales en los próximos años. Sin embargo, toda crisis es también una oportunidad. Esperemos que la actual epidemia contribuya a que la humanidad se dé cuenta del grave peligro que supone la desunión mundial.
Debemos tomar una decisión. ¿Viajaremos por la senda de la desunión o tomaremos el camino de la solidaridad mundial? Elegir la desunión no sólo prolongará la crisis, sino que probablemente dará lugar a catástrofes aún peores en el futuro. Elegir la solidaridad mundial no sólo será una victoria contra el coronavirus, sino también contra todas las futuras crisis y epidemias que puedan asolar a la humanidad en el siglo XXI.
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Traducción del artículo publicado en Financial Times: Juan Gabriel López Guix