Los vecinos del Casco Antiguo en Badajoz parecemos condenados a vivir en el pasado.
Parece asumido que la manera de recuperar los cascos históricos de
las ciudades sería a través de su rehabilitación y de la puesta en valor de su
patrimonio. Entendemos que la rehabilitación supone generar las condiciones
útiles y necesarias para que los vecinos podamos disfrutar de los avances que
proporciona la sociedad del siglo XXI. Nada nuevo.
Lo que diferencia unas ciudades de otras es la voluntad de sus
políticos para intervenir sobre estos espacios. Tenemos ejemplos en ciudades
con más habitantes que Badajoz como Oviedo o Vitoria y con menor número de
vecinos como Palencia o Zamora. No es cuestión de ideología o de partidismo y
si de voluntad, capacidad de decisión y ganas de trabajar. Hasta aquí, tampoco nada
nuevo.
En Badajoz, hay un deseo tácito de vecinos que hemos apostado por
vivir en el Casco Antiguo, manteniendo una lucha constante para mejorar las
condiciones de habitabilidad, sin encontrar un apoyo real de la institución
municipal, como lo muestran las quejas y peticiones de colectivos y vecinos del
barrio más emblemático de la ciudad. Nadie tiene más interés que nosotros para
poder realzar, así mismo, nuestro patrimonio y que esté a disposición de todos
(pacenses y visitantes).
La última y enésima discrepancia surge a raíz de la negación municipal
para la instalación de placas solares y el uso de energías alternativas. En
enero de 2021, solicitamos “información y, en su caso, permiso para instalar
placas solares para autoconsumo en la cubierta plana o en algún lugar del patio”.
Seguíamos la recomendación de un técnico municipal que nos prometió que
estudiarían la petición. La respuesta del servicio de licencia y disciplina
urbanística del Ayuntamiento de Badajoz fue tajante al señalar que dada la
ubicación del edificio “no es viable la instalación en cubierta de placas
fotovoltaicas”. No nos dieron más información, no nos pidieron el proyecto
sobre cómo o donde queríamos colocar las placas, si una, dos o 15, si se verían
desde algún edifico catalogado o cualquier otra cuestión. Nada. Comparé el texto
de nuestra petición y su respuesta y supuse que no habían leído nuestro escrito
al completo, y eso que solo tenía 14 líneas. Se limitaron a denegar la
petición, dando por hecho que, al estar en la zona afectada por el Plan General
de Ordenación, Protección y Actuación del Centro Histórico de Badajoz, no está
permitido instalar placas solares como posteriormente nos insistieron en la
información oral. Nada que hacer, más que aguantarnos una vez más.
Extrañados por la escueta y contundente respuesta acudimos al Plan
General Municipal y el Plan Especial de Protección del Casco Histórico de Badajoz
(DOE, 24/11/2007) y consultamos a profesionales, incluidos técnicos
municipales, que tuvieran alguna relación con esta situación. El articulado del
Plan, que sería de aplicación, se refiere a antenas y mástiles (nunca a
energías alternativas) y señala las condiciones que deberán observarse para su
inserción en un edificio y en su entorno. Se trata de evitar que la instalación
produzca un “impacto visual negativo en los campos de
observación visual de los edificios catalogados o en sus entornos”. Pero en ningún caso existe prohibición absoluta, y si un
requerimiento al Ayuntamiento sobre el desarrollo de una Ordenanza Municipal específica,
señalando literalmente, “en todo caso, el Ayuntamiento podrá señalar las
condiciones formales a que deba someterse la instalación”.
Todos los profesionales consultados ratifican que no hay una
prohibición absoluta y que el Ayuntamiento debiera estudiar cualquier propuesta
que se realice para ver si cumple las condiciones del citado Plan. También, coinciden
al indicar que es el Ayuntamiento quien tiene la obligación legal de definir
las condiciones para la instalación de placas solares o cualquier otro sistema
de energía alternativa.
En esta línea iba la propuesta del grupo municipal del PSOE en el
pleno de julio, en el que el equipo de Gobierno municipal derivó su
responsabilidad hacia la constitución del futuro Consorcio del Casco Antiguo o
cualquier otra comisión. Me recordaron aquella recomendación de que cuando algo
incomoda o se desea que se eternice lo mejor es crear una comisión.
Hemos escrito este artículo en primera persona para mostrar hechos
concretos y por facilidad en la redacción, pero existen otras situaciones
similares donde los vecinos del Casco Antiguo nos sentimos en desventaja
respecto de los habitantes de otros barrios en Badajoz. No queremos estar condenados
a seguir viviendo como en el siglo pasado.
Cualquier Ayuntamiento que quiera apostar realmente por la
recuperación del Barrio más emblemático de su ciudad no puede hacer dejación de
sus funciones. No tengo duda que lo que este equipo municipal ha evidenciado,
en el caso que nos ocupa, es apostar por la ley del mínimo esfuerzo.
Badajoz, 2 de agosto de 2021.